The R Art: ¿Conoces a Elsa (Black)?

5 May

En realidad sin el Black, que más que un apellido es un chascarrillo. De hecho, a esta chica en cuestión le tengo puesto un apellido, que, casualidad, coincide con el de la Elsa del mundo real en la que está basada. De eso hace ya mucho tiempo. Dibujé a esta Elsa, una de mis chicas más veteranas, por primera vez hace nueve años. Desde entonces ha llovido mucho, y ella ido despegándose paulatinamente de su referente real. Elsa fue un personaje muy terciario durante bastante tiempo, sin aparente personalidad e innecesaria. ¿Por qué? Porque en mitad de secundaria mis ideas sobre para lo que deberían servir los personajes femeninos eran francamente misóginas, y por aquel entonces ya tenía tres tías buenas (Maca, Nora y la aún inédita en este blog Jessie). Una cuarta era demasiado. En lugar de pensar en reorientar la función del personaje de Elsa, simplemente la desterré del Edén y dejé de dibujarla. ¿Convertirla en un personaje femenino interesante y no superficial para variar? Anda ya. Mejor la eliminamos.

Años después (2006), andaba preocupado por situar a todos mis personajes, hasta entonces meros portadores de chistes visuales en dibujos autorreferenciales, dentro de un universo concreto. Milagrosamente, Elsa encontró su sitio. Durante el lapso de tiempo en el que renegué de Elsa, mi estilo de dibujo había dado un giro radical, así que era hora de rediseñar al personaje. No quería que pareciese de pronto alguien totalmente diferente, pero había que darle unas características que la individualizaran. Así pues, dije adiós al cuerpazo macizo que tuvo en otros tiempos (el mismo cuerpo que usaba para todas las tías, vaya) y le di un aspecto más delgado y espigado, aunque le mantuve un culo estupendo. Le dibujé una nariz que remitía a la de Neve Campbell, en parte porque la Elsa real siempre me recordó un poco a la actriz; le puse unos ojos grandes como los de Audrey Hepburn y le dibuje una boca grande, para hacer su atractivo un poco peculiar. Eso es porque a mí las chicas de boca grande, como Anne Hathaway y Hilary Swank, me gustan mucho. El peinado, ese peinado tan peculiar que cada vez se ve menos y que tantísimo me gusta (porque se ve poco, ea), es la gran referencia a la Elsa real. Además, es la verdadera razón por la que en el 99’9% de sus dibujos sale mirando hacia la derecha . Qué le voy a hacer, el otro lado de su peinado se me atraganta.

Éste es uno de los primeros dibujos de Elsa tras su resurrección. Con lo bien que me salen ahora los pies entaconados...

Puede decirse que volví a crear al personaje de Elsa. La definí deliberadamente como una chica un poco cursi, pero la doté de cualidades que prácticamente me llevaron a enamorarme de ella. Reconozco que la definí guiándome por la pregunta “¿cómo debería ser si quisiera enamorarme de ella?”. Así pues la convertí en una chica tremendamente inteligente, de aura excéntrica y un tanto descolgada del mundo real. Es físicamente atractiva, pero no de un modo convencional. Esto, unido a su peculiar personalidad, espanta a los tíos, especialmente los más mediocres. No parece importarle. Mejor dicho, no parece darse cuenta: es bastante ingenua. No obstante, es capaz de actuar con firmeza si la situación lo requiere; que sea habitualmente ingenua no significa que sea tonta o que tenga un carácter dependiente.

¿Cursi? Un poco, es parte de su carácter. ¿Tímida? También. En menor medida con las personas a las que está más apegada, pero aún con todo nunca deja de serlo. Por alguna razón, definí a los Cranberries como su grupo favorito, aunque yo los odiaba. Y admito que llegué a sentir simpatía por el grupo más trillado de Kiss FM una vez lo puse entre sus preferencias. Ahora no los odio, pero están tan sobados que prefiero mantenerme alejado de ellos.

El caso es que me pasé cuidando su aura cándida. Radicalmente opuesta a Maca o a Nora, la dejé fuera de mis dibujos más descaradamente eróticos, y llegó un punto en el que parecía la monjita de mi galería de chicas. Pero las chicas más delicadas también pueden ser tremendamente sensuales e incluso sexuales, eso lo aprendí hace poco. Audrey Hepburn puede ser muy sensual, así que por qué no Elsa, la cual al fin y al cabo bebe mucho de Audrey. Por desgracia para vosotros, ahora no tengo a mano ninguno de esos dibujos de la Elsa más sensual, así que tendréis que esperar. Por ahora, lo más en ese plan que tengo a mano es esta parodia de una de las mejores viñetas de Sin City, en la que Elsa ocupa el lugar de Becky.

Si no contamos éste de Sin City, es el que encabeza esta entrada el último dibujo que he hecho de ella, que data de 2009 y que me parece uno de los mejores dibujos femeninos que he hecho en mi vida, con un uso estupendo de las líneas y unas proporciones muy agradables a la vista. Sin contar con que en este caso en concreto, mi afición a utilizar a mis chicas como percheros de modelitos que se me van ocurriendo (es una de las razones por las que dibujo tantas tías) dio un resultado inmejorable.

Hasta aquí el repaso a Elsa, que por supuesto tiene muchísimos más dibujos por ahí. Una vez haya terminado de presentar a mis chicas principales, comenzaré a sacar los dibujos antiguos (y bochornosos) para mostraros líneas evolutivas de cada una de ellas. Elsa no es de las que más han cambiado, pero hay alguna que otra que para qué os voy a contar.

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