Los Simpson, la película (David Silverman, 2007)

15 May

Los monólogos de la Regina. Éste fue el último episodio de Los Simpson que vi antes de que su película marcase el antes y el después. Luego resultó que el antes y el después fue insignificante, que la familia amarilla sigue siendo la misma, que todos la vemos de la misma forma y que preferimos la humilde animación de las temporadas cuatro o cinco a la estilizada pero aséptica de las nuevas temporadas en alta definición. Sin embargo, en ese momento, cuando la película se estrenó, creíamos que dejaríamos de ver la serie de la misma forma. Es comprensible, llevábamos (llevamos) muchísimos años viendo a los Simpson en una pantalla más o menos pequeña, en formato 1.33:1, y verlos en una pantalla gigantesca y en formato 2.35:1 es algo excepcional, inaudito, inigualable. Cosa de la que uno no llega a darse verdadera cuenta hasta que está en el cine, la película empieza y vemos a Pica en pantalla, gigantesco ante nosotros. Entonces es cuando empezamos a disfrutar de verdad y nos emocionamos. Y efectivamente, ver la película en la tele destapa el pastel (el pastel es que la película es normalita, ya he destripado la crítica).

Esa emoción de ir a ver a los Simpson al cine es la que hace que el arranque de la película nos parezca tan genial. Lo primero que vemos es un corto de Rasca y Pica como cualquier otro que hayamos visto antes (aunque SIN UNA GOTA DE SANGRE, no sé si pensaban que no nos daríamos cuenta), pero nos reímos mucho con él como si nunca les hubiéramos visto matarse, porque es emocionante verles en el cine. Entonces pasamos, tras un guiño de Homer, al espectador, a la secuencia introductoria de la película, al logo de Los Simpson flotando en el cielo y al travelling sobre Springfield, como hemos visto millones de veces antes, pero nos emocionamos y miramos para todos los lados de la pantalla, porque nunca habíamos visto esta secuencia tan grande, y con tantos detalles, y con tanta velocidad. La cámara se cuela y para fugazmente por varios sitios de Springfield, y vemos al señor Burns, a Smithers, a Apu… No hacen nada que no hayamos visto antes en la pequeña pantalla, ver al señor Burns cayendo bajo el paso de algo mínimo y a Apu cambiando fechas de caducidad no son chistes nuevos, ni siquiera están tan trabajados como en algún que otro capítulo, pero nos hacen mucha gracia porque estamos emocionados. Y puede decirse que esto es lo que hace que la película se mantenga a flote, porque en realidad no es ninguna maravilla. El final de ésta con Greenday es como todas las apariciones estelares de la serie de la temporada diez en adelante: una oportunidad de fardar de nombres famosos y poco más.

Dios, como odio a ese cerdo.

La película está arropada por el trabajo de los guionistas de las mejores temporadas de la serie. Ian Maxtone-Graham, John Swartzwelder, Mike Scully o Al Jean son nombres que al más entendido le hacen sonreír y recordar buenos tiempos. Como guionistas, claro, porque como productores, Scully y Jean han hundido la serie ellos solitos. Y Swartzwelder, tras escribir el guión del espantoso capítulo del viaje a Inglaterra que nombré al principio, se retiró de la serie con razón (al tipo que escribió El enemigo de Homer no se le puede permitir esto). Pero dejemos las divagaciones para otro momentos. Matt Groening, que no ha escrito un solo guión de Los Simpson desde el del capítulo de Lurleen, también metió mano. El nombrado fan entendido fue al cine con la esperanza de encontrarse una película que podría dividirse en tres capítulos dignos de la cuarta o la quinta temporada (la edad de oro), y no con el humor cada vez más estúpido de las nuevas (de la once en adelante, con siniestros síntomas en la diez). Ese fan quedó decepcionado. Jean, Maxtone-Graham y compañía no han vuelto al humor de la edad de oro, por desgracia para él. Pero aún así, un día fueron los mejores y eso se nota, porque la película mantiene un humor en la línea de los nuevos episodios, pero mejorándolo.

Hay una especie de molesta ley no escrita que dice que la adaptación al cine de una serie de dibujos animados debe tener una trama GRANDE que se aleje lo máximo posible de los de pronto mediocres y poco ambiciosos episodios normales, incluir un peligro que amenace a cuantas más personas mejor (si es el mundo directamente lo que está en peligro, pues mejor que mejor) y poner a los protagonistas en el ojo del huracán. La película de LOS SIMPSON logra huir de ella… por muy poco. En ésta distinguimos dos partes. La primera abarca desde el principio hasta que se descubre que Homer ha sido el que ha terminado de contaminar el lago de Springfield (o hasta que el recurso argumental más estúpido y gratuito del mundo, el cerdo, desaparece porque sí de la historia). Sólo entonces arranca de verdad la trama, pero, irónicamente, esta primera parte es la mejor, ya que más que a una película GRANDE apunta a algo en plan “un día en la vida de los Springfieldianos”, como en 22 cortos sobre Springfield, donde se mostraban pequeñas situaciones, sin conexiones entre ellas, que envuelven a los personajes. Esta parte es bastante divertida, pero cuando los Simpson empiezan a ser perseguidos la película decae, decae mucho, incluso el humor decae. Comienza el drama trascendente, y con él, el aburrimiento, que sólo es mitigado porque a fin de cuentas son Los Simpson, así que los seguimos con interés. Que el guión avance a trompicones también se debe al empeño del equipo en dar su momento de gloria a cada habitante del pueblo, aunque sea para matarlos brutalmente (doctor Nick, te echo de menos). Muchos se ven relegados sin remedio a figurantes con una sola frase en toda la película, algo indignante cuando hablamos de personajes tan geniales como Skinner, relegados por culpa de los cada vez más molestos Lenny y Carl, o por culpa de una innecesaria subtrama (subtrama… en una película) con Bart y Flanders.

Tampoco tiene gracia.

Es otro fallo que el malo de la historia sea tan poco carismático. Se pensó en Bob, cosa que me habría gustado menos que verle en una aparición estelar que jamás se hizo; pero a quien se sopesó en realidad fue al mismísimo Hank Scorpio, el supervillano que cualquiera querría tener como jefe. Tengo sentimientos encontrados hacia esta posibilidad que casi se hizo realidad: por un lado, Scorpio es uno de los personajes episódicos más enormes de toda la serie y verlo de nuevo podría haber sido un lujo; por otro, habría odiado verle degradado a bufón a tono con el nivel de las nuevas temporadas. Un nuevo personaje se presentaba como la mejor opción, pero ni traer a Albert Brooks (voz de, casualidad, Scorpio y otros episódicos memorables) para interpretarle salvó al tal Russ Cargill de ser un villano pobre y olvidable.

Hay momentos divertidos y los hay no tantos. Los chistes que hacen referencia a la sala de cine son demasiados, y como era de suponer, pierden mucha gracia al verlos en casa. No faltan los gags fuera de lugar a lo Padre de familia, como la aparición porque sí de los animalitos Disney o los penosos chistes homófobos (demasiados, y todos basados en “ah, ja, ja, le gustan los tíos”), pero otros, por ejemplo los protagonizados por Rainier Wolfcastle en el papel de Arnold Schwarzenegger… en el papel del presidente… funcionan, pese a lo mucho que choca ver transformado a un personaje de toda la vida en otro del estrellato real. No obstante, el mejor momento de todos no es un chiste, sino es el del vídeo de la boda, simplemente porque remite directamente a un gran episodio de la segunda temporada, Así como éramos, incluso incluyendo Close To You, la magnífica canción de los Carpenters que aquel episodio definió para siempre como “la canción de Homer y Marge”. La de Los Simpson no es una gran película, pero es divertida. Eso es lo malo, que podría haber sido mucho más si se hubiese hecho en el 95.

5 comentarios to “Los Simpson, la película (David Silverman, 2007)”

  1. Cta y xixuuuu 22/06/2010 a 14:29 #

    Nostras encontramos muy buena la pelicula se las recomentados pero nosotras estamos mas bacanas!!!! :D

  2. Xixulina y catina 22/06/2010 a 14:32 #

    Estaa buenaa la peli chiqillos y chiquillas perooo nosotras estamos mejores!!! :D

    +

  3. Miguel Roselló 22/06/2010 a 15:25 #

    Me emociona ver que entre mis comentaristas también hay personas inteligentes.

  4. José 19/07/2011 a 21:26 #

    Me la vi por peliculas yonkis, no me gusto nada la verdad.

    • Roberto González 04/09/2013 a 12:56 #

      Bastante de acuerdo con tu comentario, aunque parece que empezara con mucho detalle para luego resolver el resto enseguida. Aunque Russ Cargil, sin ser brillante, creo que cumple más que otras partes de la película.

      Es especialmente cierto lo de que el comienzo de la película generaba muchas risas al verlo en pantalla grande. Quizá menos viéndolo en la pequeña, la verdad es que no he visto la película en condiciones de principio a fin en la pequeña pantalla…pero ahí está el problema, cada vez que lo pienso me da cierta pereza, lo que es un síntoma preocupante. Y no es que sea peor que muchos episodios que sí vuelveo a ver en algunas ocasiones, pero su duración es bastante superior y se nota. Aunque paradójicamente, dado lo precipitado de su resolución y la ausencia de algunos detalles que para mi eran importantes-como el haber introducido al menos un número musical memorable- la primera vez eché en falta que no durará un poquito más.

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