Canciones Bond: Un ranking sólo para sus ojos

19 Ene

El polo sur.

Herb: Hey, Don.

Don: ¿Qué pasa, Herb?

Herb: Creo que me he dado cuenta de por qué lo llaman el Polo Norte.

Don: ¿No lo llaman el Polo Norte porque es uno de los polos de la Tierra y está en el norte?

Herb: ¿Entonces tú lo sabías?

Don: Creía que era obvio.

Herb: Pues no para mí. Para mí es obvio que hace frío, que somos pingüinos y que no parece haber nadie por aquí cerca en un radio de muchos kilómetros.

Don: Oye, en lugar de decir lo que es o no es obvio, ¿qué te parece si vemos qué hay nuevo esta semana en The R Lounge?

Herb: Don, a veces tienes una ideas maravillosas, ¿lo sabías? Anda, dale a “continuar leyendo”.

Me olvidé del pie de foto gracioso y lo pongo ahora.

Cinco largas décadas han pasado desde que James Bond, el personaje literario creado por Ian Fleming, se asomara a las pantallas por primera vez con Agente 007 contra el Dr. No. Y desde el principio marcó una serie de constantes en sus películas. La escena inicial con Bond disparando a la cámara (gunbarrel scene, oficialmente). La chica Bond. El malo megalómano, se llame Stavro o Scaramanga. Los infructuosos ligues con Moneypenny. Y cómo no, los créditos. Esos créditos siempre llenos de sensuales mujeres reptando, cubiertas de oro, cayendo, moviéndose al ritmo de una canción única, inequívoca, siempre nueva… Y claro, con una canción nueva por película tenemos, a lo tonto, un excelente muestrario de la evolución de los estilos musicales desde 1963 hasta hoy. Es el mayor legado que nos ha dado una saga que en realidad no tiene tantas películas buenas, y el único aspecto de la serie que sigue estando en buena forma, porque por lo demás… Sí, claro, al final resulta que Daniel Craig no lo hace mal, pero eso es porque han cambiado entero a James Bond para convertirlo en un gorila con mala hostia que va por ahí destruyéndolo todo a su paso, muy en el perfil de Craig. Siguiendo esta lógica Hugh Grant sería un magnífico Indiana Jones, sólo hay que convertir a Indy en un indeciso y tartamudo solterón que en vez de ir en busca de fortuna y gloria pasea por Londres y tiene adorables escarceos románticos. Ah, detractores que criticabais en masa a Hugh Grant por internet sin tan siquiera haber visto Indiana Jones y el romance con la estrella de cine americana. Ahora no pensáis que haya sido tan mala elección, ¿verdad?

Las canciones de James Bond siempre me han fascinado de un modo u otro, y su conjunto es rico y variado como pocas veces se ha visto en una franquicia cinematográfica. Por las aventuras de Bond han pasado todo tipo de grandes nombres: Louis Armstrong, Nancy Sinatra, Paul McCartney… ehm, eh, Madonna… Todos han aportado su granito de arena a las peripecias del único asesino misógino al que admiramos y aspiramos a parecernos. Y hoy vamos echarles un vistazo a todos ellos, sin excepción. Claro que para hacerlo más interesante, echaré mano de una de mis cosas favoritas en este mundo junto con la comida en la cama y el vídeo de Edgar (¡yaaaaaagüeeeeeeeee!): un ranking. Como es natural, leeréis las palabras “James Bond” y derivados (bondiano y otras palabras igual de horrorosas) millones de veces, hasta la nausea, pero espero que sepáis perdonármelo, porque a fin de cuentas… this ranking is too much for one James Bond.

Para ir calentando empecemos con el celebérrimo tema de Dr. No, o lo que es lo mismo, el James Bond Theme, compuesto por Monty Norman y no por John Barry (que se limitó a orquestarlo). Recordemos que en esta primera aventura del agente secreto la secuencia inicial del disparo a la cámara se ve inmediatamente seguida de la secuencia de créditos, así que el James Bond Theme empieza desde el primer segundo (y por cierto, qué bien explota, es un gusto oírlo). Disfrutad la secuencia… y del bizarro Kingstone Calypso que sigue al tema principal.

Y ahora, el ranking, de peor a mejor.

21. Licence To Kill (Gladys Knight, 1989)

Licencia para matar cuenta con una de esas canciones que desde el primer segundo apestan inequívocamente a desesperado intento de alcanzar el cielo de las baladas a cualquier precio, con un resultado catastrófico: Licence To Kill resulta tan histriónica como hortera. Tanto la ridícula interpretación de Gladys Knight como los horrorosos coros de fondo, todos insistiendo machaconamente en el título de la canción, contribuyen a la vergüenza ajena de uno de los peores ejemplos de la moñada musical ochentera. En lo que se refiere a acompañamiento sonoro, Timothy Dalton se fue por la puerta de atrás, pero de muy atrás.

20. Die Another Day (Madonna, 2002)

La sonada noticia de que Madonna sería la encargada de apadrinar musicalmente el que luego sería el último Bond de Pierce Brosnan se saldó con un engendro musical de colosales proporciones que aglutina todo lo malo de la música electrónica más macarra y un absoluto desprecio por los ingredientes más básicos de la esencia de la canción bondiana. La letra, por su parte, es un caos pretencioso que no da sino da la impresión de que Madonna está aquejada del síndrome de Tourette, intercalando porque sí en los pasajes instrumentales interjecciones, mugidos y Sigmund Freuds a porrillo. No estamos aquí para juzgar la secuencia de créditos en sí, pero es inevitable mencionar cómo las imágenes, llenas de escopiones ¿alegóricos?, se contagian de la pretenciosidad de la canción.

19. From Russia With Love (Matt Monro, 1963)

Dado que Dr. No usa como su emblema musical el James Bond Theme de Monty Norman, Desde Rusia con amor, la película inmediatamente posterior, cuenta con la primera de las que conocemos por “canciones Bond”. El balance de baladas Bond cantadas por voces masculinas es más bien bajo, y desgraciadamente nunca ha alcanzado un nivel de calidad especialmente notorio. Matt Monro canta su canción muy engolado él, pero sin una pizca de sentimiento que redima una canción tan fácil de tararear como aburrida. Eso sí, ésta podrá ser la tercera peor canción en mi lista, pero vuela a kilómetros por encima de las otras dos.

18. We Have All The Time In The World (Louis Armstrong, 1969)

Toca ponerse polémico. Una de las canciones Bond más aclamadas de toda la saga a mí me parece una de las más coñazo, pese a estar interpretada por el habitualmente grandioso Louis Armstrong. Y qué demonios, Armstrong está grandioso también en ésta, pero la canción es un aburrimiento pasteloso que encima acompaña a la única película con el infame George Lazenby en el papel del agente 007. Sí, Al servicio secreto de su majestad es un perro verde dentro de la franquicia por muchas razones. La efímera sustitución de Connery por Lazenby, la boda de Bond, y sobre todo (más que nada por el tema que estamos tratando), la absoluta supremacía del score instrumental sobre la canción principal, que por primera vez no se llama como la película a la que acompaña, y que a diferencia del resto de canciones Bond, no acompaña a los créditos principales, sino que queda relegada al vulgar puesto de acompañamiento de una escena cualquiera.

17. All Time High (Rita Coolidge, 1983)

La canción de Octopussy está más o menos a la altura del coñazo de película a la que acompaña. No es ridícula ni nada, pero como balada tampoco es que sea nada especialmente destacable. Los ochenta empiezan a hacerse notar en una instrumentación desafortunada y demasiado aséptica (ese saxofón, por Audrey), de tema principal de comedia familiar de la época. No hay mucho que rascar en una canción tan olvidable como prescindible (¿cuántos críticos habrán tirado de este cliché?).

16. The Living Daylights (A-Ha, 1987)

Ser demasiado parecida a la canción de los Duran Duran para el Bond directamente anterior (los sintetizadores ochenteros, el aire muy macho) juega en contra de la aportación de A-Ha a la discografía 007. Las pocas ganas que parecen poner los A-Ha cada vez que cantan “eeeee-eh, e-eh, the living daylights” no hacen más que relegar a la canción al pozo de las olvidables.

15. You Only Live Twice (Nancy Sinatra, 1967)

¡Oh, qué agradable! Poco más se puede decir de la canción principal de Sólo se vive dos veces, ya sea bueno o malo. Nancy Sinatra, esa estupenda voz que se pasó su carrera cantando canciones mediocres, interpretó una balada alejada de la sofisticación y la sinuosidad de otras de la saga, tirando más bien por la vía bucólica y estando a ese medio camino entre lo clásico y lo contemporáneo tan propio de Henry Mancini (si nos hubieran dicho que Mancini compuso ésta nos lo habríamos creído).

14. The World Is Not Enough (Garbage, 1999)

Una canción que empieza muy bien pero que desgraciadamente no alcanza nunca, ni de lejos, la grandeza que parece prometer el arranque instrumental inicial, quedándose en un buen intento pero poco más, en una canción resultona pero sin carisma. Desde luego, de las cuatro canciones del pack Brosnan estamos ante la más olvidable de todas (que no la peor, recordemos que las peores cosas no suelen ser olvidables sino todo lo contrario).

13. Live And Let Die (Paul McCartney & Wings, 1973)

Es difícil valorar (y no digamos ya situar en un ranking) una canción que es algo así como el despiporre. Qué hostias es esto, nos preguntamos al oírla por primera vez. Empieza suavemente, al momento se lanza hacia la acción instrumental más desenfrenada, y de pronto, cuando ha adquirido suficiente velocidad como para ser considerada todo una Action Bond Song, se detiene en seco para deleitarnos con unos segundos de buen rollo canutero que haría sentirse orgulloso a Bobby McFerrin, a años luz de lo que definiríamos como música apropiada para ilustrar las andanzas de James Bond. Y a partir de ahí vuelta a empezar. De modo que estamos ante una canción frustrante, que nunca llega a adquirir una línea clara y que avanza como turismo conducido por un conductor novato: a trompicones. Pero qué cuernos, es divertida.

12. A View To A Kill (Duran Duran, 1985)

¿Alguien dijo los ochenta? Los Duran Duran interpretan una canción bastante buena para despedir de una vez por todas al casi senil Bond de Roger Moore. Con casos como éste, no entiendo el empeño en ponerle a la canción el nombre de su película correspondiente (Panorama para matar para nosotros) cuando la frase que no deja de repetirse en la letra una y otra vez y que por lógica señalaríamos por el título no es ésa, sino dans intu de faiaaaaaaaaa. De hecho, el a view to a kill parece un pegote mal metido al final del estribillo, cosa totalmente innecesaria teniendo en cuenta que otras canciones antes en la saga han prescindido del título en su letra sin que el mundo se viniera abajo (o sí, teniendo en cuenta el caso de Al servicio secreto de su majestad). Para terminar: no me importa reconocer que, ante la indecisión ante la que me he encontrado, A View To A Kill ha quedado finalmente por encima de Live And Let Die y no al revés porque los Duran Duran toman su nombre del malo de Barbarella. Toma ranking fiable.

11. Goldeneye (Tina Turner, 1995)

Seis largos años después de Licencia para matar, James Bond fue descongelado y puesto de nuevo en acción, y para tal acontecimiento se puso al frente de la canción de los créditos de la primera película Bond de los noventa a Tina Turner, que cantó un Goldeneye sofisticado y elegante, deliberadamente contemporáneo y tremendamente pegadizo (tan-tan-tantán). Los toques electrónicos de techno-thriller resultan sentar estupendamente a la música bondiana (cronológicamente es obvio que estamos ante una canción muy experimental), y la secuencia en sí resulta espectacular, alcanzando gracias a la magia digital todo a lo que siempre aspiraron las intros de James Bond.

10. Moonraker (Shirley Bassey, 1979)

El problema de Moonraker es que, si bien Shirley Bassey supo reinventarse como cantante Bond cuando participó en Diamantes para la eternidad, su tercera aportación a la saga se parece demasiado a ésta, remitiendo quién sabe si deliberadamente al talante etéreo de su Diamonds Are Forever. Es cierto que tiene un estilo más romántico, pero suena igualmente hipnótica. Por fortuna, la interpretación de Bassey le suma puntos enteros; y es que la cantante está estupenda, sirviéndose admirablemente de su marcada pronunciación británica para dejarnos otra canción rebosante de carisma, pese a que sea la peor de sus tres contribuciones a la serie.

9. For Your Eyes Only (Sheena Easton, 1981)

Nada más empezar, la canción principal de Sólo para sus ojos parece querer acercarse lo máximo posible al tema de la inmediatamente anterior Moonraker y su aire letárgico, pero pronto muestra sus cartas, aprovechando el doble sentido de la clásica frase adjunta a las misiones que le llegan a Bond por escrito para crear una balada de leif motiv claramente romántico, muy bonita. Sheena Easton puede que no brille todo lo que debería, pero aún así puede enorgullecerse de For Your Eyes Only.

8. The Man With The Golden Gun (Lulu, 1974)

El hombre de la pistola de oro nos devuelve las canciones Bond centradas en el malo de la función, recurso que siempre funciona y da un plus de carisma a los temas. Lulu canta con notoria desvergüenza una canción dinámica, electrizante, alejada a todo lo escuchado en la saga hasta el momento pero sin renunciar a ciertos toques familiares, como las imprescindibles trompetas a lo John Barry. El inequívoco sonido Bond se combina aquí con guitarras eléctricas que desenmascaran la fecha de la película y que se ven bastante más mitigadas en la mezcla de la edición discográfica de la canción (y esto es bueno, con derecho a una tarrina de yogurlado). En suma, una canción genial, muy fresca.

7. Another Way To Die (Jack White y Alicia Keys, 2008)

Vaya por delante: la apertura de la canción de Quantum Of Solace es clavada a la del You Know My Name de Casino Royale, y casi da vergüenza cuando te das cuenta. Aparte de esto, ninguna pega a la sorprendente colaboración entre el líder de los White Stripes y la payasa de Alicia Keys para la, hasta la fecha, última película de James Bond. Another Way To Day se basa en ese cansino pseudosoul que en los últimos años se ha convertido en una plaga, está llena de sintetizadores y voces sampleadas y se balancea sobre un precipicio peligroso, el mismo por el que se despeñó Madonna con su atroz tema para Muere otro día, pero donde Madonna fracasó White y Keys salen triunfantes. ¿Por qué? Pues porque pese a que la voz de Keys está más que a la altura, la canción no sería lo que es sin la contundente instrumentación (esos violines quejumbrosos, magníficos) aportada por White, y viceversa. De este modo, la primera colaboración entre dos figuras distintas de la música en la saga se salda con un resultado espléndido. Por cierto, White dice que no metieron el título de la película en ningún verso porque no sabían con qué cuernos rimarlo.

6. Diamonds Are Forever (Shirley Bassey, 1971)

Para reforzar el regreso de Connery a la saga (tras el fracasado intento de George Lazenby en Al servicio secreto de su majestad), Albert Broccoli trajo de vuelta a la intérprete de la canción Bond por excelencia (ya diremos cuál es), Shirley Bassey. La repetición de Bassey es un caso extraño en la saga, pero a quién le importa si en Diamantes para la eternidad aportó un tema tan radicalmente opuesto al último que cantó para la saga. Diamond Are Forever, que da inequívoca constancia de la versatilidad de la cantante galesa, es la canción más hipnótica y sensual de la serie, cuenta con un magnífico uso del organillo ése que usan tantas canciones de los sesenta y logra que el fondo completamente funk que acompaña a Bassey resulte el colmo de la sofisticación. En pocas palabras, una canción excelente.

5. Thunderball (Tom Jones, 1965)

Desde el primer segundo, Thunderball, compuesta para acompañar a Operación trueno, suena arrolladora, excesiva, y sobre todo, genuinamente Bond. Un magnífico Tom Jones pone su ironía al servicio de una pieza fastuosa, casi paródica del tema que Shirley Bassey cantó un año antes para Goldfinger, y logra un resultado completamente memorable Sin embargo, su excesivo parecido con Goldfinger es, aparte de su principal virtud, su mayor escollo, pues inevitablemente sale perdiendo frente a la canción de Bassey. No es sólo la instrumentación calcada, sino también el recurso de la letra centrada en el villano y sus intenciones, que por aquel entonces, con sólo dos canciones como antecedente, no era aún una marca de fábrica. En cualquier caso, sigue siendo merecedora de un dignísimo quinto puesto, prácticamente en el Olimpo de la discografía bondiana.

4. You Know My Name (Chris Cornell, 2006)

En 2006, tras cuatro años de silencio bondiano, James Bond vuelve con Casino Royale. Daniel Craig entra en escena a lo bestia, rompiéndolo todo y reventando mitos, incluyendo la idea que todos teníamos de James Bond hasta el momento. No hay sitio para moñadas en el Nuevo y Tuneado Mundo de James Bond, y la brutal canción de Chris Cornell (no por casualidad nos encontramos con la primera voz masculina en la serie desde 1987) con la que se inauguró el renacer de la saga estuvo a la altura de las circunstancias: es testosterónica, huele a sobaco y suelta pelos por todas partes. Pese a que en un primer contacto puede resultar chocante, lo cierto es que You Know My Name es una de las mejores canciones de toda la franquicia: arranca por todo lo alto y que acaba al mismo nivel. Y no sólo eso, sino que la instrumentación típica del James Bond clásico (las trompetas desparramantes) no se usaba tan bien desde hacía décadas. Realmente hacía mucho que el tema principal de turno no optaba por el sonido goldfinger, y se agradece. Por si fuera poco, acompaña a la mejor secuencia de créditos que jamás ha tenido una película de James Bond.

El glorioso podium:

3. Tomorrow Never Dies (Sheryl Crow, 1997)

Tina Turner inauguró la etapa Brosnan de la serie de James Bond con mucho acierto, pero dos años después, en El mañana nunca muere, Sheryl Crow se la comió viva con una canción, contra todo pronóstico, absolutamente magistral (y de la que la película es indigna, por cierto). Sheryl Crow encoge el corazón cada vez que canta, casi desgañitándose, until the day, until the world falls away acompañada de una maravillosa guitarra reminiscente, sorpresa, del Bond más clásico. Los ecos de John Barry y la balada pop (odio decir esta palabra, ¿sabéis?) se complementan a la perfección en esta medalla de bronce de nuestro ranking.

2. Goldfinger (Shirley Bassey, 1964)

Si existe la canción Bond definitiva, es sin duda ésta. No sólo es la más famosa, sino que es la que mejor representa el sonido y las sensaciones que nos vienen a la cabeza cuando nos mencionan a James Bond. Shirley Bassey, con su arrolladora energía, su vozarrón y sus vocales alargadas hasta el infinito, se deja la piel en esta canción y define para siempre la esencia musical de James Bond. Desde el primer “goldfinger” hasta el legendario “he loves gold” final, Goldfinger sublima todo lo que hace inconfundible a las primeras aventuras del agente secreto británico: la ironía, el erotismo y la megalomanía. Para terminar de hacer de Goldfinger un caso sobresaliente dentro de la saga, por primera y única vez la canción Bond de turno incluye perfectamente integrados en su melodía (y convertidos en un fondo casi amenazador) los reconocibles primeros acordes del tema principal de la saga. Si bien la saga se ha caracterizado por no repetir nunca una voz en sus canciones, Bassey interpretó dos canciones más de la franquicia. Normal.

1. Nobody Does It Better (Carly Simon, 1977)

Tras la salvaje canción que se marcó Lulu para El hombre de la pistola de oro, La espía que me amó volvió a contar con una balada para ilustrar sus créditos iniciales. The Spy Who Loved Me es sin duda la canción más dulce, más tierna, más hermosa de la saga, tal vez porque se alejó de la habitual abstracción de la letra de las baladas Bond habituales para convertirse en la carta de amor definitiva hacia el agente 007. La ironía de la situación (cuando se trata de James Bond, amor, lo que es amor, poco) da a la canción su fuerza y su personalidad única: la bellísima fragilidad, la impotencia de la mujer que ha caído bajo las redes del semental al servicio de su Majestad sin alcanzar a comprender el por qué se ve reflejada impecablemente en la letra y, cómo no, en la sobrecogedora interpretación de Carly Simon, totalmente entregada a la intensidad del tema. Best Bond Song Ever. Baby, you’re the best.

*  *  *

Tras este impresionante amalgama musical, terminemos (eso sí, sin orden ninguno) con unos cuantos bonus que por una razón u otra jamás deberían eludirse en un repaso a la discografía de James Bond.

James Bond Theme (Parodi Fair, 1995)

Versión del tema principal de la saga a cargo de Parodi Fair. Acompañó al tráiler de Goldeneye en su estreno, y aunque no es para tirar cohetes, tampoco está mal.

James Bond Theme (Moby, 1997)

Para El mañana nunca muere Moby se sacó de la manga un remix pasadísimo de rosca del James Bond Theme, techno a tope y… bastante molón. A mí me gusta mucho, vaya.

Theme From On Her Majesty’s Secret Service (John Barry, 1969)

Aquí tenemos el tema que acompañó a los créditos principales de Al servicio secreto de su majestad en lugar de la soporífera canción de Louis Armstrong. John Barry se salió con este score, siendo el tema principal el único de la saga que ha trascendido aparte del James Bond Theme. No es casualidad que el tema de Los increíbles suene tan parecido a éste: hubo un tiempo en el que John Barry iba a ser el encargado de componer la banda sonora de la película de Brad Bird, y si bien al final por problemas de agenda fue Michael Giacchino el encargado de ponerle música, éste no se olvidó de quién era su predecesor y compuso un score absolutamente brutal que se sustentaba en un homenaje continuo al trabajo de Barry en Al servicio secreto de su majestad, concretamente a su tema principal.

Goldfinger (Karina, 1964)

La canción principal de Goldfinger fue un verdadero bombazo en su momento. Tanto que salieron versiones como hongos, y algunos países foráneos sacaron las suyas. España no fue una excepción, y Karina, la mismísima Karina con su baúl de los recuerdos, se marcó una versión directamente yeyé del original de Shirley Bassey que, seamos francos, respeta la esencia de la canción y no está nada, pero que nada mal. Eso sí, decir que la adaptación de la letra es imaginativa es quedarse corto

The Look Of Love (Dusty Springfield, 1967)

El Casino Royale original, es decir, la parodia pop del agente secreto, era una soberana mierda por mucho Peter Sellers y mucho Woody Allen y mucho David Niven que tuviese. Pero lo que son las cosas, el The Look Of Love compuesto por Burt Bacharach e interpretado por Dusty Springfield es enorme, y si entrase en el ranking oficial de canciones Bond, sería por lo menos la tercera de la lista. Una ironía que la canción Bond más famosa después de Goldfinger (y la más versionada de largo) no pertenezca a la saga oficial.

Scorpio’s Theme (Sally Stevens, 1997)

Grandísima la parodia de Goldfinger que se marcaron en Los Simpson para el episodio de Hank Scorpio (por si no tuviese ya suficientes razones para ser considerado uno de los mejores de toda la serie). El equipo de la serie quiso contratar a la mismísima Shirley Bassey para que la interpretara, pero como la cosa no pudo ser llamaron Sally Stevens, la misma cantante que años atrás cantó el tema de McBain también imitando a Bassey. Más allá de lo bien que funciona como parodia, el tema es muy bueno, sobre todo teniendo en cuenta que la orquestación es la habitual de Alf Clausen, el compositor de la serie; y que debe condensar todo lo que hace bueno a Goldfinger en tan sólo treinta segundos. Atentos a la letra, que no tiene desperdicio.

JAMES BOND VOLVERÁ…

15 comentarios to “Canciones Bond: Un ranking sólo para sus ojos”

  1. SkullBoarder 19/01/2011 a 21:43 #

    Te ha faltado el remix de los Propellerheads en los anexos, pero te perdono.

    Mira por donde, pensaba que condenarías You Know My Name a los últimos puestos influenciado por tu agria opinión sobre Casino Royale, o al revés, que me descubrieras que los openings Bond clásicos eran tan fantásticos que el que Chris Cornell no podría subir puestos.

    Soy consciente de que la saga Bond es un punto flaco en mi cinefilia (tan solo he visto 6 películas), pero la secuencia y la canción de Casino Royale me parecieron soberbias. El diseño gráfico de la secuencia tiene un buen gusto y creatividad flipantes, y la canción tiene lo que dices, una cohesión brutal entre el hard rock y los instrumentos clásicos.

    PD: Recuerdo que en el foro protestaste ante la escena en la que Bond aparca un coche a golpe y porrazo sin venir a cuento. ¿Has visto ya el porqué? Porque tiene una explicación muy lógica.

    • Miguel Roselló 20/01/2011 a 0:50 #

      YOU KNOW MY NAME mola. Quizá mi agria opinión sobre la película (en cualquier caso es mejor que QUANTUM) habría influido en lo que me parece la canción si ésta hubiese estado al final, pero claro, como no es así… La canción me moló y luego empecé a aburrirme con la peli. Eso sí, con el tiempo incluso he aprendido a amar el bizarro gunbarrel integrado en la canción a golpe de guitarrazo de Chris Cornell.

      ¿De verdad crees que me acuerdo de por qué le metió un golpe al otro coche? Ni siquiera sé si quiero saberlo, me divierte más pensar que lo hizo por su fetichismo con destruir algo en todo lugar.

      Ahora a buscar el remix ése.

  2. L. Norton 19/01/2011 a 22:34 #

    Anda que no tiene miga la entrada! Antes que nada enhorabuena, que no debió ser nada fácil reunir todo ese material y ponerle su orden y su coherencia.

    Siguiente punto: la saga de James Bond me parece manifiestamente mejorable, puedo contar con los dedos de una mano las que me parecen realmente buenas. Y aún más, las de Roger Moore son para reunirlas y QUEMARLAS. A lo bestia.

    Otra observación: la esencia Bond que tan claramente se ve en estas canciones se me hace cansina a más no poder. Sí, sé que es un sacrilegio.

    En fin, después de los preliminares comento que mi favorita es la de Tina Turner y me gustan mucho For your eyes only y Another way to die. Las de Shirley Bassey reconozco que son buenas, pero precisamente al ser la esencia bondiana pura y dura se me hacen pesadísimas.

    Qué más puedo despotricar… La de Garbage es odiosa. La carrera de Paul McCartney con Wings más de lo mismo. Y de Moonraker no voy a comentar nada, porque es una de las peores películas que vi en mi santa vida.

    Y creo que ya está XD

    • Miguel Roselló 20/01/2011 a 0:54 #

      Primer punto: gracias.

      Segundo punto: Los bonds de Roger Moore son atroces en su mayoría, pero recuerdo EL HOMBRE DE LA PISTOLA DE ORO y LA ESPÍA QUE ME AMÓ como notorias excepciones. A ver si los refresco para comprobar si tengo razón.

      Tercer punto: Sacrílega. Trompetas desparramantes. John Barry. Los Increíbles.

      Colofón: secundo lo de MOONRAKER con violencia. Puro explotation starwarsiano, y con chistecitos-guiño de vergüenza ajena (salvo el de las cinco notas de ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE).

      Y creo que ya está. Si tan solo el Detractor Número 1 de la lista se pronunciase aquí, en mi terreno…

  3. Miguel Roselló 20/01/2011 a 0:59 #

    Por cierto, lectores metidos de lleno en el mundo de la música, que sé que pululáis por ahí, quiero vuestros comentarios y opiniones sobre las canciones. Me interesan vuestras sabias (y sin duda menos cutres que las mías) reseñas. I wanna know.

  4. Hempfreud 20/01/2011 a 1:16 #

    un poco demasiao baja goldeneye no? el podio, impecable. congratulations.

    subiria un par de puestos a another way to die. es una canción con mucha personalidad que complementa el soul de alicia keys y el estilo de bluesman moderno de jack white a la perfección. aparte de las voces, la guitarra de jack y el piano de alicia se complementan exquisitamente, aportando detalles personales mejores que otras canciones mas prefabricadas de james bond.

    un detalle que suele pasar desapercibido es la batería, que tambien toca jack white, de un estilo muy refinado, potente, pero a la vez muy refinada con un toque jazz. puro bond.

    y corregirte una cosa, en la canción no suena ningún sintetizador: es la guitarra de jack white pasada por su carácteristico pedal de efecto octavizador que al añadir una octava al sonido original de la guitarra, más la distorsión, da ese sonido carácteristico marciano y potente.

    • Miguel Roselló 20/01/2011 a 1:29 #

      Thaaaat’s my boy. Ves, de la mitad de las cosas que dices no tenía ni idea, o no habría sabido apreciarlas solo. Sí la batería, pero no la comenté por pereza. Me gusta lo de “aportando detalles personales mejores que otras canciones mas prefabricadas de james bond”. Tienes razón y suena la mar de convincente.

      Quite interesting.

  5. Delage 20/01/2011 a 8:55 #

    Alguien me llamaba? Ya sabes que yo hago las cosas en la acera de enfrente (en este caso, la acera de enfrente es facebook), pero para que no se diga, ahi va un copypaste:

    “Total, totalmente en desacuerdo. Primero por basicamente despreciar las bondianas ochenteras. Segundo, por osar poner a Gladys Knight la ultima, y no a Madonna. Joder si hasta la de A-ha es peor, Y tercero, porque A View To A Kill sigue siendo la mejor cancion Bond (bueno quiza detras de Goldfinger), ademas de la unica cancion Bond que llego al #1 en las listas de ventas :)”

    Debo decir que aunque la cancion de Carly Simon esta bien, para mí las mejores canciones de Bond son las que usan una instrumentacion tipicamente bondiana, ya sabes qué quiero decir.

    De todas formas para mi lo mejor de Bond, James Bond, es el bulo que corría sobre que Carole Bouquet era transexual y Roger Moore al enterarse despues se habia sentido asqueado de tener que besar y rodar una escena amorosa con alguien que nació con cola. Lo cierto es que sí aparece una chica Bond transexual en esa pelicula, pero es una extra en una escena en una piscina.

  6. Delage 20/01/2011 a 8:56 #

    Ah y gracias por lo de Karina, lo desconocía totalmente. Probablemente ahora viviré menos tras saberlo por el shock que he tenido, pero gracias igualmente.

  7. Miguel Roselló 20/01/2011 a 10:44 #

    Hasta a mí me sorprende que NOBODY DOES IT BETTER sea la que más me gusta, porque como verás, en los puestos altos casi todas son canciones de orquestación 100% Bond. Es como cuando las películas que más te gustan en general son de tal género pero tu favorita resulta que es de otro diferente.

    Debo suponer que la de Karina no te ha gustado, ¿eh? También versionó POUPÉE DE CIRE, POUPÉE DE SON de France Gall.

    Pd.: ¿Pero Roger Moore era o no era gay?

    • Delage 20/01/2011 a 13:00 #

      Roger Moore apareció en Spiceworld. Creo que no hace falta comentar más.

  8. Hempfreud 20/01/2011 a 14:43 #

    jajaja te faltan dos:

    el homenaje es maravilloso! quiza lo mejor de ambas películas.

    • Miguel Roselló 21/01/2011 a 18:15 #

      ¡Ni se me había pasado por la cabeza! Olvidadísimos los tenía. El de la tercera es bastante bueno.

  9. Illuminatus 23/01/2011 a 22:36 #

    Precisamente a mí los temas más Bond, como On Her Majesty’s Secret Service, son los que me gustan más (aunque el de la Crow y el de Casino Royale son, ciertamente, estupendos).

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